#MalditaGuerra

Porque la Guerra es una mierda, se mire como se mire

"La gran aventura de Sir Wilfredo - El asedio de las sombras"

Una novela para disfrutar de las princesas y de los caballeros.

Microrrelatos en 3 Capítulos

Disfruta de más de cien historias cortas

La importancia de las librerías

Artículo publicado en Diábolo Magazine

6 de abril de 2018

Los niños de la Guerra


Sentado sobre el barro
frente a la frontera
      abrumado
perdido
solo
Abandonado
a su suerte por el mundo.

¿Qué puede hacer un niño ante una valla?
¿Qué ante una frontera?
¿Qué ante el desamparo de aquellos que lo tienen todo
y olvidan a quienes no lo tienen?

Perdido
     solo
    abandonado

Así estaba

sentado ante una barrera levantada por el miedo
y el egoísmo.

Bajo las estrellas.

Los sueños rotos, las esperanzas abandonadas en el mar…
los dientes de leche perdidos en el fondo de los botes.

¿Es que su sangre no valía?
¿Es que era menos niño que otros niños?
¿Es que no tenía una vida que vivir?

Un niño, solo un niño
luchando frente al llanto
después de una promesa de no llorar de nuevo.

Y, de repente, allí, junto a él

otro niño,

muy rubio, muy blanco, azul, casi luminoso

Un príncipe con 75 años de historia
(aunque eso él no lo sabía)

Pintaba un cordero en el suelo
con una ramita, en el barro, un cordero. Eso pintaba.

Dos niños que se encuentran en la noche
que cruzan sus miradas
que ven a otro niño a su lado

Y que hablan
como solo los niños saben hacerlo

sin mentiras, sin rencores
sin odios aprehendidos

Y una conversación se desata
y llegan las sonrisas

Zorros sin domesticar, planetas en paz
universos repletos de rosas sin espinas…

Y en el suelo
entre ambos
un sombrero de aviador
antiguo
de cuando el mundo era muy viejo
y sus guerras se libraban entre todos
cuando se luchaba por la libertad en alianza.

Cuando había quien buscaba un mundo sin espinas,
que los zorros fuesen libres
que los hombres fuesen capaces de encontrar elefantes
en lo más profundo de un sombrero.

Cuando un príncipe blanco, rubio, azul incluso…
podía jugar sin reparos con un niño moreno, muy oscuro
muy gris en su mundo de cenizas…

Dos niños
nada más

dos niños de la guerra
en busca
              de amor
                           de esperanza
                                                de sueños
                                                                de Paz.

29 de marzo de 2018

El fútbol, ese terrible enemigo de los libros


Es curioso este mundo, curioso y preocupante en muchos momentos. O, al menos, preocupante para mí, a veces incluso terrible. Fijaos, hace unos días saltaba la noticia, la Liga de Fútbol Profesional y el Ministerio de Cultura llegaban a un acuerdo, un acuerdo provechoso para el fomento de la lectura, para los libros y para todos los amantes de la Literatura, o eso pienso yo. La idea es sencilla y muy fácil de explicar: algunos jugadores de la Liga de Fútbol Profesional Española van a grabar una serie de vídeos en los que van a leer, sí, van a leer. Y no van a estar leyendo un periódico deportivo o una revista del corazón, qué va, van a leer párrafos de libros. Puede que incluso recomienden algún título y alaben un libro. 

Se me ocurre, igual que se les ha debido de ocurrir a las personas que han puesto esta idea en marcha, que la repercusión de los futbolistas puede ser muy útil para que más personas lean, porque estos jugadores son importantes, son iconos, modelos a seguir por muchos ciudadanos de cualquier ámbito social. Ha llegado la hora de que promocionen algo más que una vida disoluta, alguna marca que les patrocine o un coche impresionante con una cilindrada demasiado superior a la recomendable. Cobran mucho dinero de sus clubes deportivos, de los patrocinios y, a veces, incluso de nosotros cuando acuden a la Selección Española para representarnos por todo el mundo. Mucho. Y está muy bien que lo hagan, porque si lo cobran será porque lo generan. Porque nos convierten a todos en soñadores o en seleccionadores, porque hemos decidido montar una sociedad en la que ellos son unos privilegiados, gracias a todo lo que nos ofrecen partido tras partido, que no es poco. Por eso a mí no me molesta que cobren tanto, aunque cada uno de sus sueldos multiplique en mucho el que cobro yo en una década... o en varias. Los niños y los mayores, todo el mundo se fija mucho en lo que hacen, en cómo lo hacen, en qué dicen, en qué invierten su tiempo libre… ¡y hay muchas miles de personas que deciden imitar algunos de sus actos, maneras de ser o diversiones! Por eso me parece tan importante que hablen, además de hacerlo de muchas otras cosas, de libros, porque será muy fácil que alguien compre uno que ha leído o ha dicho leer su jugador favorito.

Pero eso no es lo que me preocupa, no… de hecho me parece muy bien que el Ministerio tire de cualquier recurso bien seleccionado para fomentar la lectura, porque estoy seguro de que se seleccionará muy bien qué jugador lleva un libro y qué libro lleva. Lo que me preocupa es la cantidad de rencor que me he encontrado con este asunto. De envidia o de rivalidad extrema o inventada. 

Muchos amantes de los libros han levantado la voz en contra de esta propuesta, ofendidos, según he entendido, porque para ellos todos los futbolistas profesionales son una panda de egoístas analfabetos que no saben ni lo que es un libro. Creo, en primer lugar, que es injusta esa generalización. Es probable que haya futbolistas analfabetos, futbolistas egoístas o incluso futbolistas a quienes los libros les importen más bien poco… o nada, pero ¿son todos así? Y aunque lo fuesen, ¿no serían un recurso igualmente estupendo? ¿Es que para hablar de libros hay que ser un erudito o de una pasta especial? Porque entonces sí que estaríamos haciendo un flaco favor a la Literatura, estaríamos afirmando que solo unos pocos privilegiados pueden leer o pueden hablar de libros o pueden recomendar aquellos títulos que, por unos motivos o por otros, les han cautivado.

Y no estoy hablando de prescripción, para eso hay grandísimos profesionales que se dedican a ello, pero en una aventura como esta cualquier ayuda es buena, ¿no os parece?

Me ha fastidiado ese odio de clase que me he encontrado contra los futbolistas por el mero hecho de serlo. Me sienta muy mal ese odio poco disimulado por un mundo entero, el mundo del fútbol y yo, que suelo ser más de aliados que de enemigos, además de un amante (cada vez menos pasional, también es cierto) del balompié, siento que tenemos demasiado terreno perdido que no sabemos ganar. O, lo que sería más preocupante, que no nos interesa ganar. Parece que preferimos estar acampados en nuestro propio campo, en nuestra propia cueva y todo lo que venga de fuera o nos parezca ajeno tiene que ser dañino por definición. Un ataque contra el exquisito mundo del libro…

Y me jode que esa distinción de clase, ese odio o ese rencor descarado venga de un mundo que se dice culto o que se cree culto… es de risa, ¿no os parece? La literatura habla de libertad, de mundos extraños, de vacíos interiores, de encuentros con desconocidos y provoca que nos sintamos en la piel de personas que son muy diferentes a nosotros. Todos los escritores y los lectores soñamos con hallar esa galaxia irreal, totalmente nueva y en la que todo es posible, que moldeamos a nuestro gusto o que hollamos con la curiosidad como punto de partida… y sin embargo, cuando se presenta la oportunidad de acercarnos a un mundo que parece lejano y desconocido… de tener nuevos aliados en el fomento de esos que amamos tanto… bueno, hay quien solo ve maldades y enemigos.

El fútbol no es enemigo de la literatura, los futbolistas no lo son. De hecho pueden ser unos aliados increíbles de los escritores y de los libros, ¿por qué entonces querer tenerlos alejados? ¿Por puro rencor? ¿Por qué ese menosprecio e incluso ese odio visceral? Por favor, seamos más inteligentes y menos rencorosos, abramos las puertas y dejemos que los “otros”, los que son tan, aparentemente diferentes, se conviertan en nosotros y nosotros, disfrutemos de su amistad y compañía. Será un buen gol en favor de la lectura.

21 de enero de 2018

Perdiendo el miedo


En algún rincón de París un niño se asomó a la ventana en plena noche. El sonido de un avión lo había despertado. El pequeño se asomó y sonrió. Ese día habían llegado rumores al orfanato que afirmaban que toda una división de soldados aliados y carros de combate se acercaban sin respuesta de los nazis.

Abrió la ventana con cuidado de no despertar a sus compañeros y se sentó en el cerco. Miró al cielo nocturno e imaginó que en aquel avión oculto bajo el manto de la noche viajaban un aviador y un niño que conversaban sobre zorros domesticados, rosas y corderos...

Aquella noche soñó con un pequeño planeta en mitad del universo y, por primera vez en mucho tiempo fue incapaz de tener miedo de los soldados alemanes.


Este microrrelato es un minúsculo homenaje a un libro que cambiará la vida y la manera de ver un libro de muchos niños y niñas en todo el mundo. Mi más sincera enhorabuena al autor que ha escrito un libro redondo. Muy bueno Santiago García Clairac, muy bueno. En unos días te quiero en la radio.

No os perdáis la lectura de "El Principito se fue a la guerra"

15 de enero de 2018

Una década de Cultura


Hace diez años que estamos por aquí y, sin duda, antes de la existencia de A21 había una producción cultural riquísima en todos y cada uno de nuestros municipios, aunque no estoy seguro de que fuese una Cultura que trascendiese nuestras fronteras o llegase más allá de a nuestros vecinos más cercanos. Un elemento tan fundamental en la vida de las personas como la Cultura, pero a la vez tan fácil de obviar o menospreciar por algunos estamentos sociales, precisa de la fuerza de los medios de comunicación para acumular toda la fuerza y proyección que necesita, para llegar tan lejos como se merece, para ser tan conocido como debe. A21 ha servido, entre otras muchas cosas, para que vecinos de diversas localidades conociesen la actividad del pueblo vecino, para que copiasen, en el mejor sentido de la palabra, lo que otros ya estaban haciendo, para que muchos hayan comprendido la fuerza social y económica que significa la Cultura cuando se trabaja con el respeto que necesita, para que, en la mayor parte de los casos, deje de ser una de las asignaturas pendientes de muchos de nuestros municipios o, por lo menos, que sea una “hermana menor” mucho mejor mirada y atendida.

Durante esta década que llevo al frente de la sección de Cultura de A21he conocido a personas y colectivos muy preocupados por la actividad cultural de sus municipios, he visto los intentos de trascender, de ir más allá de las personas a las que se llega habitualmente, de romper las barreras de la comunicación… personas y colectivos que se daban de bruces ante barreras infranqueables pero que, poco a poco, se han ido franqueando y disolviendo (aunque queda mucho por superar y por romper aún).

Las Asociaciones Culturales han sido las grandes impulsoras de la Cultura comarcal en estos diez años, amén de algunas de las Bibliotecas Municipales y Centros de Lectura. Los ayuntamientos y grandes instituciones, siendo muy importantes y necesarios para realizar cualquier actividad, se han apartado ligeramente del camino en favor de todas estos colectivos y fuertes personalidades, que han tomado las riendas y han tirado del carro siempre que ha sido necesario.

No me gustaría dejar a ninguna atrás, pero creo que la Asociación Cultural Las Palabras Escondidas Acción Poética Colmenar del Arroyo y la Asociación Cultural Teatro Sierra Oeste han sido las que más han llamado la atención en esta década, aunque también hay otras más pequeñas o que tuvieron mucha repercusión en el pasado y han ido perdiendo importancia mediática poco a poco. Hemos disfrutado del nacimiento de una nueva sociedad teatral que me parece importantísima gracias al colectivo La Solidaridad a Escena y de un movimiento novedoso y cada vez más conocido, como Alberche de las Artes. El folklore ha seguido siendo muy importante en nuestra comarca (especialmente en Cenicientos, San Martín de Valdeiglesias, Robledo de Chavela y Navas del Rey) y la historia y la arqueología han empezado a hacerse un hueco muy importante, gracias a los esfuerzos de Cadalso de los Vidrios, San Martín de Valdeiglesias, Cenicentos, Navas del Rey o Pelayos de la Presa. En cuanto a colectivos y centros culturales destacaría la Biblioteca Municipal de Chapinería, el Centro Cultural de Aldea del Fresno y la pequeña pero respondona de Fresnedillas de la Oliva. Y si hablamos de personas… sería imposible destacar a muchos por encima de otros, por lo que voy a mencionar, solo por hacerlo a media docena de creadores y agitadores culturales que han removido culturalmente nuestra comarca: Rocío Ordóñez, Concha Salazar, Andrés Ruiz, Luis Santos, Mónica Fraile y Rafael Rodríguez… aunque son muchísimas más las personas que podrían estar en este grupo de agitadores.

Nos falta mucho para ser un colectivo cultural potente de verdad. Lazos de unión, coordinación, medios que nos permitan recorrer toda la Comarca y mucha más atención de las instituciones públicas y los ayuntamientos, pero, para eso, tendremos nuevos agitadores, creadores y enamorados de la Cultura que, poco a poco, empiezan a tener nombre, repercusión y fuerza.

Tuvimos un par de intentos importantes para ser referentes culturales, patrocinados y protagonizados por Navas del Rey cuando, hace ya varios años, se puso en marcha una Feria del Libro Comarcal pero, a día de hoy, la gran mayoría de nuestros gobiernos locales han optado por, en casi todas las ocasiones, el individualismo y se trabaja como colectivo, sí, pero llevando los eventos a cada municipio, por separado, en vez de buscar lazos de unión. 

Ojalá dentro de diez años podamos todavía más de una actividad cultural que no para de crecer y mejorar año tras año. Será la mejor de las noticias.

Artículo publicado en A21 en la Edición Especial 10 años

17 de diciembre de 2017

Las Bibliotecas, cada día más vivas


Si pensamos en una biblioteca, lo primero que se les vendría a muchos a la cabeza es el siseo agudo y casi estruendoso de una bibliotecaria, apoltronada en una silla lo mejor engrasada posible, que no para de instar a todos sus usuarios a permanecer en silencio. Y sin embargo, las bibliotecas ya no son ese reducto cuasi monacal en el que hablar estaba terminantemente prohibido y en el que incluso había que tener mucho cuidado a la hora de pasar la página del libro que estabas leyendo para no molestar al que tenías cerca.

No es la primera vez ni, seguro, es la última que hablo de las bibliotecas del Siglo XXI, esas que se han convertido en mucho más que simples almacenes libreros, sino que son centros culturales repletos de actividad, rincones llenos de vida en los que, a veces, no pasa nada por levantar la voz o incluso en las que se hace necesario hacerlo. La Cultura, si es que alguna vez pareció que era así, ha dejado de ser únicamente para una minoría elitista y a la que parece molestar que se acerquen a ella personas dispuestas a disfrutar con lo que están haciendo y que no pretenden realizar sus actividades en la quietud ominosa de una atención desmedida, sino que prefieren compartir con el resto lo que saben, lo que viven, lo que quieren con una pretensión fundamental, que otros lleguen a amar, conocer y respetar lo mismo que ellos.

Hace unos días volví a escuchar una pregunta que ya me he encontrado en decenas de ocasiones, “¿para qué sirve una biblioteca?” Una pregunta que parece obvia y que casi no merecería respuesta, si todavía hay alguien a nuestro alrededor, alguien con un mínimo de cultura, que no sepa para qué hace falta disponer de este hogar de los libros y de tantas y tantas propuestas, es que necesitamos que se abran muchísimas bibliotecas más.


Si nos atenemos a la definición del diccionario, una biblioteca es, en su primera acepción, una “Institución cuya finalidad consiste en la adquisición, conservación, estudio y exposición de libros y documentos”. Pero una biblioteca hoy es mucho más que eso, especialmente en nuestros municipios donde, en la mayor parte de las ocasiones, contribuyen a cumplir las necesidades culturales que otras instituciones u otros organismos no terminan de ofrecer. Porque nuestras bibliotecas, al menos la mayor parte de las que tenemos a nuestro alrededor, son los centros culturales y de ocio a los que más asequiblemente se puede acceder desde cualquier edad y desde cualquier poder adquisitivo. Añadiría que, sin las bibliotecas, la Cultura, la Educación y las actividades de nuestros municipios serían mucho menos ricas y mucho más selectivas de lo que ya lo son en realidad. En un sistema social liberal, como este en el que vivimos, las bibliotecas democratizan el saber y permiten el acceso a espectáculos, actividades y propuestas culturales que una gran cantidad de vecinos de nuestros municipios no podrían disfrutar sin su presencia.


No me quiero olvidar de su utilidad como rincones de trabajo y de estudio. Muchos de los niños y niñas con menos recursos y con hogares más complicados a la hora de estudiar o de realizar las tareas diarias, consiguen todos los días terminar sus deberes gracias a las bibliotecas. También son auténticos canales de información, donde cualquier persona puede acceder a prensa diaria, tomar prestados libros, asistir a espectáculos, vivir actividades, usar internet… y todo ello gracias a los impuestos que pagan a diario, sin sobre costes ni repagos, como nos ocurre en otros asuntos que también pagamos entre todos, pero que solo disfrutan algunos, porque se lo pueden permitir.

Tenemos una gran fortuna de contar con las bibliotecas y con los centros de lectura en nuestros municipios, de tener la posibilidad de recibir en nuestros pueblos al bibliobús y de tener un lugar en el que poder acceder a la información y a los libros que muchos no podrían leer o conocer de no ser por estos centros que cada día están más vivos y en los que cada día hay más ruido, aunque, ¿sabéis? Bendito ruido el que provoca que nuestras bibliotecas no sean rincones vacíos y desprovistos de vida.
Todo municipio, por pequeño que sea, tiene que disponer de una biblioteca o de un centro de lectura. En nuestra comarca aún no es así, ojalá pronto podamos afirmar que se ha corregido este contratiempo cultural que parece imposible de admitir en pleno Siglo XXI.

Y ojalá que nuestras bibliotecas, cada día, sean rincones aún más bulliciosos y repletos. Será una grandísima noticia.


PD. Y, ojalá, tuviésemos en España algo siquiera parecido a la Biblioteca Internacional de la Juventud de Munich (el otro día tuve el inmenso honor de entrevistar a su directora y fue una gozada conocer este rincón del mundo tan especial un poco mejor).

4 de diciembre de 2017

Óscar Lamela me regala un artículo impresionante


Que digan estas cosas de uno... pues eso, que es una alegría

Yo no voy a escribir nada en esta entrada, solo quiero dar las gracias a Óscar por venir, por las fotos, por estar y por este artículo tan estupendo y que desprende tanto cariño.

Para leer PINCHA AQUÍ

Gracias Óscar.

Los niños y niñas de Chapinería hacen crecer la exposición #MalditaGuerra


Un proyecto cada día más grande

He cogido la costumbre de hacer que cada uno de los libros que escribo sea mucho más que un simple libro. Intento siempre buscar otra vuelta, hacer algo más y jugar siempre a motorizar ese punto educador que siempre tengo en casi todo lo que propongo con la literatura y la radio. Cuando publiqué #MalditaGuerra lo hice con un propósito, lanzar un grito en contra de la guerra y dejar ver lo que siento cuando pienso en este elemento tan horrible como fundamental en la historia de la humanidad, nada más que esa era la idea.

Pero hay proyectos que, casi sin querer, crecen y se convierten en elementos mucho más grandes y con una capacidad de crecimiento realmente extraordinaria. Ya pasó con "La gran aventura de Sir Wilfredo", que ha servido para que muchos niñas y niñas aprendan a ser héroes o pretendan al menos intentarlo. Una idea que nació poco a poco y que ha recorrido varios rincones de Madrid, Ávila y Toledo. Que ha llegado a colegios, bibliotecas, centros culturales, ayuntamientos... y que aún sigue haciendo que disfrute mucho de un libro con varios añadidos a su escritura.

Ahora con #MalditaGuerra y sin pretenderlo se está formando algo parecido, casi incluso más grande de lo que ocurre con Wilfredo. Y es que al proyecto de este libro se unió primero Samanta Aretino como fotógrafa y después se ha unido -una vez más y para mi suerte- Santiago García-Clairac, que ha realizado unas imágenes estupendas que encajan a la perfección con lo que se cuenta en este conjunt de historias. Unas ilustraciones que han convertido en libro en mucho más que un libro porque ya existe una exposición que circulará por muchos rincones, pero que, hasta fin de año, estará presente en la Biblioteca Municipal de Chapinería.

Y que va a crecer poco a poco, porque hemos pedido a visitantes y curiosos que escriban, dibujen, jueguen y nos cuenten qué les parece la guerra y la propia exposición.

La semana pasada tuvimos la suerte de recibir a niños y niñas de 5º y 6º de primaria del colegio Santo Ángel de la Guarda de Chapinería, nos escucharon, comentaron, debatieron... y consiguieron que este libro sea mucho más grande cada día. 

Gracias a todos los que lo hacéis posible.

Así, lo de escribir, sabe mucho mejor.


13 de noviembre de 2017

Ya puedes ayudar a completar la exposición #MalditaGuerra


Porque te necesitamos a ti

Cada día hay menos noticias en la prensa sobre la guerra o sobre el problema de todas esas personas que huyen de ella en todo el mundo. Las urgencias, los intereses y los problemas propios entierran toda la información que nos está faltando y que evita que luchemos con todas nuestras fuerzas frente a las batallas que se siguen sufriendo en todo el mundo. Quizá por eso nació #MalditaGuerra, un libro que reúne diversos textos sobre la Guerra y sus consecuencias. Quizá por ese se haya convertido en una exposición que requiere de tu ayuda y de tu trabajo para estar completa.

La Biblioteca Municipal de Chapinería acoge desde hace unos días #MalditaGuerra la exposición, un puñado de textos extraídos del libro, agigantados por unas magníficas ilustraciones realizadas por el escritor e ilustrador Santiago García-Clairac. Una muestra que requiere de todos sus visitantes para estar completa, porque pretende que todo el que la vea deje una imagen, un pensamiento, una reflexión sobre los conflictos bélicos y todos aquellos que los sufren.

Todas las Guerras están representadas y queremos que tú también lo estés. Visita la Biblioteca Municipal de Chapinería de manera totalmente gratuita, observa la exposición y completa con tus propias ideas.

¿Te apuntas?

11 de noviembre de 2017

Me entrevista la estupenda Amanda P. Gala



Con motivo del premio, he recibido un montón de felicitaciones, de llamadas, de comentarios de todo tipo... uno de los momentos más bonitos es el que viví en esta entrevista tan estupenda que me hizo una compañera de radio que nos va a dejar muy pronto a la altura de la suela de sus zapatos.

Gracias Amanda por una entrevista tan bonita.

A veces, qué difícil es acertar con las palabras...


Hace unos días tuve el honor de recibir el II Premio Divulgación Cultural, un galardón que entrega desde el curso pasado la Asociación Cultural Teatro Sierra Oeste, una de mis favoritas de todas las que conozco, porque trabajan incansablemente y se dejan la piel por ofrecer un programa de actividades que para sí quisieran algunos centros culturales institucionales y profundamente subvencionados, esta gente, además, como muchas otras personas que aman lo que hacen, se dejan su propio dinero en montar un proyecto rico y muy variado.

Han sido tantas las personas implicadas en que todo resultase una sorpresa, que no voy a mencionar a ninguna, para no dejar a nadie olvidado

Lo dicho, me quisieron homenajear con una sorpresa, convocaron a personas a las que quiero y respeto mucho, prepararon un acto de inauguración de su nueva sede cultural el torno al premio que me iban a entregar y consiguieron que la noche del sábado 4 de noviembre de 2017 se haya convertido ya en una de las más emocionantes y emocionables de toda mi vida (vale, sé que la palabra esta me la acabo de inventar, pero ahí se queda, porque resume lo que fue esa noche en general).

Y aquí vienen los problemas, porque cuando a uno lo premian no puede menos que merecer ese premio. Dicen que trabajo mucho y que estoy por muchas partes, desde el sábado voy a intentar estar en muchas más, porque creo que es lo que debo hacer para seguir siendo esa referencia que me han dicho muchos amigos que soy ahora mismo (y yo con estos pelos). El caso es que mi gran problema es el de encontrar las palabras adecuadas para agradecer el premio, ya no solo el premio, sino la implicación de todos los que lo sabían a mi alrededor y se lo han callado durante un montón de días para que la sorpresa llegase lo más de golpe posible. Nunca sé demasiado bien qué decir cuando alguien me ofrece un halago o me da una palmadita en la espalda (yo creo que para esto se inventó Facebook, para que te puedan decir lo alto, guapo y majo que eres y que nadie te vea sonrojarte o quedarte sin palaras).


Para alguien que se considera un poquito escritor y que usa las palabras todos los días para trabajar es muy jodido eso de quedarse sin palabras o el no encontrar las necesarias para expresar lo que quiere. También sería un grave problema el de olvidar a alguna de las personas que contribuyeron a que la entrega del premio fuese mucho más que eso. Porque sé que había muchos amigos, familiares, compañeros y cómplices entre los que repletamos la sala el día de la inauguración, pero también sé que había muchas personas que querrían haber estado y que no pudieron por diversos motivos. Para mí, unas y otras son igual de importantes, de verdad. Porque ellas me han convertido en quien soy ahora mismo, sin ellas, sin todas ellas, sería muy diferente.

Estar ligado a un momento tan especial para todo un colectivo como es la apertura de su nuevo centro cultural... bueno, es también un elemento muy importante para querer estar a la altura de un galardón como el que acabo de recibir.

Así que, solo me queda pronunciar muy alto y con un nudo en la garganta la única palabra que me salía del todo en estos días al pensar en el premio: GRACIAS.


23 de agosto de 2017

Me entrevistan en el programa "Poesía en las Ondas"


Bueno, a lo mejor entrevista, entrevista... no es la definición más adecuada. Es más bien una charla en torno a la poesía, con poemas, sonrisas y pequeños comentarios. Bueno, a mí me encantó participar, ojalá os guste a vosotros el resultado.

Gracias Pilar.

22 de agosto de 2017

La decisión del rey


El chico estiró el brazo y aferró la empuñadura de la espada. Un fogonazo ahuyentó la niebla y la misma noche. Un relámpago refulgió en las alturas. Antes de intentarlo siquiera ya lo sabía, sin ningún lugar a dudas. Sabía que era el elegido y que sería capaz de extraer la hoja de la roca. Sabía que sería el rey en cuanto alguien le viese con la legendaria espada entre las manos. Y se marchó de allí corriendo. Por suerte para él, ya se había leído el libro. La espada quedó para siempre incrustada en su cárcel de piedra.

10 de agosto de 2017

Ahora solo queda el silencio


Ahora solo queda el silencio

y, a lo lejos, un llanto enmudecido

y las cenizas sobrevolando las cabezas
y los escombros
y el temblor incontrolable
y la certeza
                   de saberse en la lista de la Parca

Ahora solo queda el silencio
el dolor
los labios resecos
las manos apretadas
la quietud, tan inquietante y opresora,
y la duda
               posándose lentamente en cada fibra,
en cada grieta

Ahora solo queda el silencio
y las miradas que se buscan en la noche
y el desconcierto
y las llamadas temerosas de no hallar una respuesta
y retazos de personas que despiertan
                                                           y que lloran

Ahora solo queda el silencio
el ruidoso silencio
la angustia
la agonía
la memoria de un zumbido
la certeza

Ahora solo queda el silencio
tras el estruendo
tras la furia
tras el fuego
tras el inmenso terror

tras la tormenta

El zumbido penetrante en mi cabeza
la oscuridad derribada por destellos
la euforia de la vida
el saber que sigues aquí, vivo, de una pieza,
al menos a simple vista

Ahora solo queda el silencio
Y, a lo lejos, ese niño
                                  llorando

y mucho más lejana aún
la esperanza, amedrentada en las trincheras

Ahora,
tras la noche
solo queda el silencio.

7 de agosto de 2017

#MalditaGuerra en Youtube


Ya puedes ver el vídeo promocional de #MalditaGuerra

19 de julio de 2017


Cuando el barco racista naufragó, fueron los negros quiénes rescataron a los tripulantes y los hicieron subir a sus pateras.