#MalditaGuerra

Porque la Guerra es una mierda, se mire como se mire

"La gran aventura de Sir Wilfredo - El asedio de las sombras"

Una novela para disfrutar de las princesas y de los caballeros.

Microrrelatos en 3 Capítulos

Disfruta de más de cien historias cortas

La importancia de las librerías

Artículo publicado en Diábolo Magazine

13 de noviembre de 2017

Ya puedes ayudar a completar la exposición #MalditaGuerra


Porque te necesitamos a ti

Cada día hay menos noticias en la prensa sobre la guerra o sobre el problema de todas esas personas que huyen de ella en todo el mundo. Las urgencias, los intereses y los problemas propios entierran toda la información que nos está faltando y que evita que luchemos con todas nuestras fuerzas frente a las batallas que se siguen sufriendo en todo el mundo. Quizá por eso nació #MalditaGuerra, un libro que reúne diversos textos sobre la Guerra y sus consecuencias. Quizá por ese se haya convertido en una exposición que requiere de tu ayuda y de tu trabajo para estar completa.

La Biblioteca Municipal de Chapinería acoge desde hace unos días #MalditaGuerra la exposición, un puñado de textos extraídos del libro, agigantados por unas magníficas ilustraciones realizadas por el escritor e ilustrador Santiago García-Clairac. Una muestra que requiere de todos sus visitantes para estar completa, porque pretende que todo el que la vea deje una imagen, un pensamiento, una reflexión sobre los conflictos bélicos y todos aquellos que los sufren.

Todas las Guerras están representadas y queremos que tú también lo estés. Visita la Biblioteca Municipal de Chapinería de manera totalmente gratuita, observa la exposición y completa con tus propias ideas.

¿Te apuntas?

11 de noviembre de 2017

Me entrevista la estupenda Amanda P. Gala



Con motivo del premio, he recibido un montón de felicitaciones, de llamadas, de comentarios de todo tipo... uno de los momentos más bonitos es el que viví en esta entrevista tan estupenda que me hizo una compañera de radio que nos va a dejar muy pronto a la altura de la suela de sus zapatos.

Gracias Amanda por una entrevista tan bonita.

A veces, qué difícil es acertar con las palabras...


Hace unos días tuve el honor de recibir el II Premio Divulgación Cultural, un galardón que entrega desde el curso pasado la Asociación Cultural Teatro Sierra Oeste, una de mis favoritas de todas las que conozco, porque trabajan incansablemente y se dejan la piel por ofrecer un programa de actividades que para sí quisieran algunos centros culturales institucionales y profundamente subvencionados, esta gente, además, como muchas otras personas que aman lo que hacen, se dejan su propio dinero en montar un proyecto rico y muy variado.

Han sido tantas las personas implicadas en que todo resultase una sorpresa, que no voy a mencionar a ninguna, para no dejar a nadie olvidado

Lo dicho, me quisieron homenajear con una sorpresa, convocaron a personas a las que quiero y respeto mucho, prepararon un acto de inauguración de su nueva sede cultural el torno al premio que me iban a entregar y consiguieron que la noche del sábado 4 de noviembre de 2017 se haya convertido ya en una de las más emocionantes y emocionables de toda mi vida (vale, sé que la palabra esta me la acabo de inventar, pero ahí se queda, porque resume lo que fue esa noche en general).

Y aquí vienen los problemas, porque cuando a uno lo premian no puede menos que merecer ese premio. Dicen que trabajo mucho y que estoy por muchas partes, desde el sábado voy a intentar estar en muchas más, porque creo que es lo que debo hacer para seguir siendo esa referencia que me han dicho muchos amigos que soy ahora mismo (y yo con estos pelos). El caso es que mi gran problema es el de encontrar las palabras adecuadas para agradecer el premio, ya no solo el premio, sino la implicación de todos los que lo sabían a mi alrededor y se lo han callado durante un montón de días para que la sorpresa llegase lo más de golpe posible. Nunca sé demasiado bien qué decir cuando alguien me ofrece un halago o me da una palmadita en la espalda (yo creo que para esto se inventó Facebook, para que te puedan decir lo alto, guapo y majo que eres y que nadie te vea sonrojarte o quedarte sin palaras).


Para alguien que se considera un poquito escritor y que usa las palabras todos los días para trabajar es muy jodido eso de quedarse sin palabras o el no encontrar las necesarias para expresar lo que quiere. También sería un grave problema el de olvidar a alguna de las personas que contribuyeron a que la entrega del premio fuese mucho más que eso. Porque sé que había muchos amigos, familiares, compañeros y cómplices entre los que repletamos la sala el día de la inauguración, pero también sé que había muchas personas que querrían haber estado y que no pudieron por diversos motivos. Para mí, unas y otras son igual de importantes, de verdad. Porque ellas me han convertido en quien soy ahora mismo, sin ellas, sin todas ellas, sería muy diferente.

Estar ligado a un momento tan especial para todo un colectivo como es la apertura de su nuevo centro cultural... bueno, es también un elemento muy importante para querer estar a la altura de un galardón como el que acabo de recibir.

Así que, solo me queda pronunciar muy alto y con un nudo en la garganta la única palabra que me salía del todo en estos días al pensar en el premio: GRACIAS.


23 de agosto de 2017

Me entrevistan en el programa "Poesía en las Ondas"


Bueno, a lo mejor entrevista, entrevista... no es la definición más adecuada. Es más bien una charla en torno a la poesía, con poemas, sonrisas y pequeños comentarios. Bueno, a mí me encantó participar, ojalá os guste a vosotros el resultado.

Gracias Pilar.

22 de agosto de 2017

La decisión del rey


El chico estiró el brazo y aferró la empuñadura de la espada. Un fogonazo ahuyentó la niebla y la misma noche. Un relámpago refulgió en las alturas. Antes de intentarlo siquiera ya lo sabía, sin ningún lugar a dudas. Sabía que era el elegido y que sería capaz de extraer la hoja de la roca. Sabía que sería el rey en cuanto alguien le viese con la legendaria espada entre las manos. Y se marchó de allí corriendo. Por suerte para él, ya se había leído el libro. La espada quedó para siempre incrustada en su cárcel de piedra.

10 de agosto de 2017

Ahora solo queda el silencio


Ahora solo queda el silencio

y, a lo lejos, un llanto enmudecido

y las cenizas sobrevolando las cabezas
y los escombros
y el temblor incontrolable
y la certeza
                   de saberse en la lista de la Parca

Ahora solo queda el silencio
el dolor
los labios resecos
las manos apretadas
la quietud, tan inquietante y opresora,
y la duda
               posándose lentamente en cada fibra,
en cada grieta

Ahora solo queda el silencio
y las miradas que se buscan en la noche
y el desconcierto
y las llamadas temerosas de no hallar una respuesta
y retazos de personas que despiertan
                                                           y que lloran

Ahora solo queda el silencio
el ruidoso silencio
la angustia
la agonía
la memoria de un zumbido
la certeza

Ahora solo queda el silencio
tras el estruendo
tras la furia
tras el fuego
tras el inmenso terror

tras la tormenta

El zumbido penetrante en mi cabeza
la oscuridad derribada por destellos
la euforia de la vida
el saber que sigues aquí, vivo, de una pieza,
al menos a simple vista

Ahora solo queda el silencio
Y, a lo lejos, ese niño
                                  llorando

y mucho más lejana aún
la esperanza, amedrentada en las trincheras

Ahora,
tras la noche
solo queda el silencio.

7 de agosto de 2017

#MalditaGuerra en Youtube


Ya puedes ver el vídeo promocional de #MalditaGuerra

19 de julio de 2017


Cuando el barco racista naufragó, fueron los negros quiénes rescataron a los tripulantes y los hicieron subir a sus pateras.

9 de julio de 2017

El último abrazo del torero

Imagen tomada de la página Casadevall - Cristina Baratto

La sangre empapó la arena y salpicó las tablas. Hombre y bestia cayeron en un único conjunto de espadas y astas. De jadeos y gemidos de muerte. De un agotador contoneo. Luces y oscuros entrelazados. Alguien corrió intentando hacer algo. Cualquier cosa. Lo que fuera. No había nada que hacer. Todo estaba hecho ya en realidad. Manuel "El rebujito" sonrió. Que se jodiesen el médico, las pastillas, el hospital y la quimioterapia. Se abrazó al toro. "Arrumaco" se llamaba. Volvió a sonreír ante la ironía. Y todo se fundió por fin a negro.

8 de julio de 2017

Las dos caras de una misma moneda


4 de julio de 2017

Hoy he terminado de escribir una nueva novela


Ahora mismo la están leyendo algunos lectores cero... solo os dejo esta pequeña y monstruosa pista.

1 de julio de 2017

Ayer presentamos "La Noche del Cetrero" en Villa del Prado


Ayer, 30 de junio de 2017, presentamos "La Noche del Cetrero" en la Biblioteca Municipal Alfonso Ussía de Villa del Prado. Os iba a contar algunos asuntos sobre cómo fue la presentación, pero me ha llegado un mensaje de Margarita, una de las personas que asistió ayer al evento organizado por Las Palabras Escondidas y, después de pedir permiso a la autora, me atrevo a dejarlo por aquí, porque me ha encantado.

"La presentación de La Noche del Cetrero ha estado a la altura de lo que el escritor se merece. No en cuanto a asistencia, que ha sido tan escasa como siempre, pero sí a contenido. Marian Féride ha presentado a Javier Fernández en todos sus valores como escritor: atrevido, profundo, fantástico, imaginativo, con conocimiento... a lo que Javier hacía gestos de no tanto, no tanto. Él ha respondido con su sencillez propia y natural cómo empezó a escribir este libro, cómo fue creando los personajes y seres extraños que hay en él: hombres, bestias, dioses... y que vivía con ellos en el mundo fundado para ellos. Así, ha ido relatando momentos fantásticos de los que él tiene muchos. Ha dicho que le gusta la Fantasía  y que siente lo que escribe. Después han empezado las preguntas y ha sido un torrente, porque a veces eran varios a la vez los que hablaban, diciendo y contradiciendo temas. Javier ha contestado a todo y todos y cada uno ha sacado las palabras escondidas.

De todas formas, os invito a leer tres veces el párrafo que se presenta en el cartel que anuncia la presentación del libro La Noche del Cetrero, es exquisito, bello, inquietante, misterioso. Fantástico."

Pues eso, cuando alguien cuenta estas cosas... ¿qué narices vas a contar tú?

Muchas gracias Margarita.

23 de junio de 2017

Perdido


Constatar que estaba perdido provocó que Sharlz perdiese cualquier atisbo del terror que le había sometido durante los últimos días. Había huido a través del bosque y el desierto. Había corrido durante el día y la noche. Había atravesado un par de ríos e incluso se había refugiado en la choza de una familia a la que aterrorizó para que le permitiesen ocultarse junto a ellos. Pero al final... estaba rodeado. A pesar de la carrera y del sacrificio. A pesar de haber puesto todas sus fuerzas en fugarse. No tenía escapatoria. Y eso hacía que, de repente, tuviese ganas de luchar o, al menos, de morir como debía hacerlo.

Nunca había sido demasiado valiente. Es más, entre los suyos era conocido como un consumado cobarde. Y, aun así, Sharlz supo que, llegado ese momento, debía afrontar su final como alguien que sabía que no era. Si tenía que morir, lo haría como un guerrero. Antes de dejarse ver y lanzarse a la carga, recordó al niño, ese tierno y pequeño niño arrebatado a una madre demudada por el horror. Suspiró. Tendría que haber sido más cuidadoso. Y sin embargo… Aún podía saborearlo. No se arrepentía de nada. Con un chirriante sonido, extrajo su oxidado y sucio alfanje de la cubierta metálica en la que llevaba tantos años descansando. Y se levantó en toda su estatura. Era un cobarde. Eso era indudable, pero era un cobarde enorme. La media docena de humanos que llevaba días tras sus pasos recularon instintivamente al ver toda su envergadura y monstruosidad.

La noche fue testigo mudo del único instante de valor en el corazón del troll. Un búho ululó cuando la criatura se lanzó a la carga. Si iba a morir, lo haría matando. Oreg el Cruel, el dios de los trolls, premiaba a los suicidas. O eso decían los chamanes… Sharlz nunca había destacado por su valor. Tampoco por su destreza en la lucha. La refriega apenas duró un par de minutos. A los pocos días, una partida de cazadores enanos se topó con un tenebroso y maloliente mausoleo compuesto por un alfanje oxidado, una cabeza de troll brutalmente golpeada y la palabra “Cobarde” grabada en una piedra. 

20 de junio de 2017

Presentamos #MalditaGuerra en Chapinería


Una nueva aventura que comienza a rodar

Hay rincones mágicos para mi yo literario (casi todos ubicados en la Sierra Oeste de Madrid), uno de estos rincones es la Biblioteca Municipal de Chapinería, en la que he vivido mil y una aventuras diferentes relacionadas con la Cultura y la Literatura, ¿la penúltima? La presentación del último libro que he publicado hasta el momento, #MalditaGuerra, ese recopilatorio de poemas, microrrelatos y cuentos en el que intento renegar de la guerra y de la mayor parte de lo que deja en quienes la viven. Una mirada en diversos estilos y géneros a una de las vivencias más terribles de la raza humana.

Me lo pasé muy bien en esta presentación, disfruté de la ayuda de mis amigos Máximo Becerril y Rafael Rodríguez, que han puesto voz y alma a dos de los personajes más recordables de toda la publicación. También me acompañaba otro amigo, Guillermo de los Mozos, el editor de este libro que tan buenos encuentros y momentos me ha regalado hasta ahora mismo.

Fue estupendo reencontrarme con amigos, conocer a personas que no conocía de antes y disfrutar, en definitiva, de una humilde y pequeña puesta de largo.

En fin, #MalditaGuerra está en marcha...


17 de junio de 2017

¿Tú me habrías disparado? Un cuento de #MalditaGuerra


En un lugar incierto se encuentran dos vecinos del mismo pueblo, amigos de la infancia. Asiste a un reencuentro... diferente. ¿Tú me habrías disparado? Es uno de los cuentos recogidos en #MalditaGuerra, el nuevo libro de Javier Fernández. Aquí lo puedes escuchar locutado por él mismo, en compañía de Rafael Rodríguez y Máximo Becerril y bajo el amparo técnico de María Ángeles Fernández.